viernes, 18 de mayo de 2018

¿EXISTIÓ, REALMENTE, JESÚS DE NAZARET? (3)


C. Suetonio

En su obra “Vida de los Césares”, el historiador romano Suetonio narró los sucesos acontecidos en los reinados de los primeros once emperadores romanos.
En la sección dedicada a Claudio, hizo referencia a unos disturbios que surgieron entre los judíos de Roma, tal vez provocados por disputas a causa de Jesús (Hechos 18:2).
Suetonio escribió: “Puesto que los judíos constantemente causaban disturbios por instigación de Cresto [Cristo], él [Claudio] los expulsó de Roma” (El divino Claudio, XXV, 4). Aunque culpó erróneamente a Jesús de generar disturbios, Suetonio no dudó de su existencia.

Este escritor romano (años 75-160 d. C.) muestra su conocimiento de Cristo y los cristianos.
Pero Suetonio consideraba a Cristo (Chrestus) como un insurgente romano que incitó sediciones bajo el reinado de Claudio (años 41-54 d. C.): "Judaeos, impulsore Chresto, assidue tumultuantes (Claudius) Roma expulit" (que, traducido, dice: “Claudio expulsó de Roma a los judíos a causa de sus continuos tumultos, impulsados por un tal Chresto”)

En su “Vida de Nerón”, considera a este emperador como un benefactor público por su severo tratamiento hacia los cristianos: "Multa sub eo et animadversa severe, et coercita, nec minus instituta . . . . afflicti Christiani, genus hominum superstitious novae et maleficae" que, traducido, dice: “Bajo éste [su reinado] se reprimieron y castigaron muchos abusos, dictándose reglamentos muy severos [...]

(Nerón) infligió suplicios a los cristianos, un género de hombres de una superstición nueva y maligna”. 

Quizá el escritor romano no comprenda que los problemas con los judíos surgían del antagonismo de los mismos hacia el carácter mesiánico de Jesucristo y hacia los derechos de la Iglesia Cristiana.


D. Plinio el Joven

Fue escritor y gobernador de Bitinia (actual Turquía). 

De gran importancia es la carta de Plinio el Joven al Emperador Trajano (años 61-115 d. C.), en la cual el Gobernador de Bithynia consulta a su majestad imperial sobre cómo manejar a los cristianos que vivían en su jurisdicción.

Le dijo que había intentado obligarlos a renegar de su fe y que había ejecutado a todos los que se negaron a hacerlo.

Agregó: “Quienes repitieron conmigo una invocación a los dioses [paganos] y ofrecieron ritos religiosos con vino e incienso delante de tu estatua [...] y maldijeron a Cristo [...,] pensé apropiado absolverlos” (Plinio el Joven, Cartas, Libro X, XCVI).


Por una parte, sus vidas eran manifiestamente inocentes, no podía probarse ningún crimen contra ellos excepto su creencia cristiana, que le parecía al romano una superstición extravagante y perversa.

Por otra parte, a los cristianos no se los podía desvincular de su alianza con Cristo, a quien celebraban como su Dios en las reuniones tempranas de la mañana.

La cristiandad aparece aquí ya no como una religión de criminales, como lo hacía en los textos de Tácito y Suetonio; Plinio reconoce los altos principios morales de los cristianos, admira su constancia en la fe (pervicacia et inflexibilis obstinatio), que parece remontarse a su culto de Cristo (carmenque Christo, quasi Deo, dicere) y que, traducido, dice: “le cantan himnos a Cristo (casi Dios, según dicen) con perseverancia e inflexible obstinación”.

E. Otros escritores paganos

Los testigos paganos restantes son de menor trascendencia.

.- Luciano, en el siglo segundo, desprecia a Cristo y a los cristianos de la misma forma que se mofa de los dioses paganos.
Hace alusión a la muerte de Cristo en la cruz, a sus milagros, al amor mutuo que prevalecía entre los cristianos.

.- Numenio hace también supuestas alusiones a Cristo, a sus parábolas, al terremoto en la Crucifixión.

.- Celso,  fue un filósofo griego, que vivó en el siglo II.
Su figura transcendió históricamente debido a que escribió una serie de textos contra el cristianismo, escritos y teorías que fueron contestados por el filósofo Orígenes.
Su obra más conocida, el “Discurso verdadero” o “La verdadera palabra” (Λόγος 'ΑληΘής), fue criticada por Orígenes en su obra “Contra Celso”, escrita entre los años 70 y 80 más tarde y gracias a la cual se conserva parte de la obra de Celso.

Se cree que, dada la creciente propagación del cristianismo —ya denunciada por Plinio el Joven—, Celso dirigió sus escritos contra esta religión y en especial para contrarrestar las conversiones entre paganos.
Testifica que, para esa época, los hechos relatados en los Evangelios estaban generalmente aceptados como verdaderos históricamente.

Sin importar cuan escasas sean las fuentes paganas sobre la vida de Cristo, dan por lo menos testimonio de su existencia, y narran sus milagros, sus parábolas, su testimonio de ser de carácter divino, su muerte en la Cruz, y de las características más sobresalientes de su religión.

¿EXISTIÓ, REALMENTE, JESÚS DE NAZARET (2)



I. Fuentes Paganas

Las fuentes no cristianas sobre la verdad histórica de los Evangelios son escasas y están contaminadas de odio y de prejuicio, lo que no es anormal, el que tus enemigos hablen mal de ti.

Existe un número de RAZONES que se han propuesto para explicar esta condición en las fuentes paganas:

1.- El campo en el que se desarrolla la historia que narran los Evangelios fue la remota Galilea.

A.- ¿HORACIO?

2.- Los judíos, en aquellos tiempos, eran percibidos como una raza supersticiosa, si damos crédito a Horacio: “Credat Judaeus Apella | No ego: namque deos didici securum agere aevum; | Nec, si quid miri faciat natura, deos id Tristes ex alto coeli demittere tecto” que traducido dice: (“El judío, Apella, lo cree, no yo; porque sé que los dioses traen vida tranquila; y si la naturaleza a veces hace algún portento, no son los dioses enojados quienes lo envían desde la alta bóveda celestial. (I, 5, 100-103)

3.- El Dios de los judíos era desconocido e incomprensible para la mayoría de los paganos de ese período.
Los judíos, en cuyo seno la Cristiandad tomó sus orígenes, estaban dispersos y eran odiados por todas las naciones paganas.
La religión cristiana era a menudo confundida con una de las tantas sectas que habían surgido del judaísmo, y que no podría despertar el interés del espectador pagano.

Es, sin embargo, cierto que ni los judíos ni los gentiles sospechaban en lo más mínimo la importancia monumental de la religión de cuyo crecimiento eran testigos.
Estas consideraciones dan razón de la escasez y aspereza con la que los eventos cristianos son mencionados por los autores paganos. Pero aunque los autores gentiles no nos dan ninguna información sobre Cristo y los primeros estadios de la cristiandad que no tenemos en los Evangelios, y aunque sus afirmaciones son hechas con un odio y desprecio sin disimulo, de todas formas, y sin quererlo, prueban el valor histórico de los hechos relatados por los Evangelistas.
No necesitamos demorarnos mucho en un escrito titulado "Los Actos de Pilato", que debe haber existido en el siglo II (Justino) y debe de haberse utilizado en las escuelas paganas para advertir a los jóvenes contra las creencias cristianas (Eusebio de Cesarea: que fue obispo de Cesarea y que, por su gran obra, “Historia eclesiástica o Historia de la Iglesia”, se le conoce como el padre de la historia de la Iglesia porque sus escritos están entre los primeros relatos de la historia del Cristianismo primitivo, que abarca desde los inicios hasta el año 324 d. C.

4.- ¿Existieron realmente las tablas de censo de Quirino?.

B. Tácito (56-120 d.C.) 

A Tácito se le considera uno de los grandes historiadores de la Roma antigua. Su obra “Anales” trata la historia del Imperio romano desde el año 14 hasta el 68 (Jesús murió en el año 33 (¿?)). Tácito escribió que el gran incendio que devastó la ciudad de Roma en el año 64 se le atribuyó al emperador Nerón, pero que Nerón culpó del incendio a los cristianos “para acabar con los rumores”. Luego añadió: “Aquel de quien tomaban el nombre, Cristo, había sido ejecutado en el reinado de Tiberio por el procurador Poncio Pilato” (Anales, XV, 44).

Su religión, aunque suprimida por un tiempo, renació nuevamente no solo en toda Judea donde se había originado, sino hasta en Roma, y –añade- que no era sino el nudo de convergencia de todas las corrientes de maldad y desvergüenza.
Y, lo que es más, que Nerón había desviado de sí mismo las sospechas de la quema de Roma acusando a los cristianos de este crimen; que estos últimos no eran culpables del incendio, aunque es verdad que merecían su destino, en razón de su misantropía universal.

Tácito, además, describe algunos de los horribles tormentos a los que Nerón sometía a los cristianos.
Aunque, probablemente, Tácito confunde a los cristianos con los judíos, considerándolos una secta judía particularmente abyecta.
Se puede inferir lo poco que había investigado la verdad histórica de los documentos judíos por la credulidad con la que aceptaba las absurdas leyendas y calumnias sobre los orígenes del pueblo Hebreo. 

jueves, 17 de mayo de 2018

¿EXISTIÓ, REALMENTE, JESÚS DE NAZARET? (1)


¿EXISTIÓ, REALMENTE, JESÚS DE NAZARET?

Hay que aclarar varias cosas antes de empezar esta reflexión y para tener una correcta perspectiva.

Hay, en primer lugar, que distinguir/diferenciar al Jesús “Histórico” del Jesús “Mitológico”.

La mayoría de los ateos creen que sí existe un Jesús mitológico y, creo que, negarlo sería algo ingenuo.
Hay un Jesús, el “mitológico”, en el que los cristianos creen, al que mucha gente adora, pero que nunca habría existido de forma real y que habría sido creado o diseñado por la Iglesia y las comunidades cristianas y que llegaría a ser el estandarte del Cristianismo.

Esta “representación espiritual-material” de Dios es simplemente un motivo y objeto de adoración, presentando características similares al del resto de los “dioses-hombres” que los humanos han adorado en todos los tiempos y desde tiempos inmemoriales.

Este Jesús existe y es al que la gente reza y adora, pero que sólo está, sólo existe, en la mente de sus fieles seguidores-adoradores.

Pero el Jesús real, físico, el que nació de una virgen, el que hizo milagros, el que resucitó de entre los muertos y subió en cuerpo hacia los cielos (todo esto de forma literal), es el que, sobre todo los ateos, y también los agnósticos, pretendemos negar mostrando y apoyándonos en evidencias razonables de la poca probabilidad de su existencia.

Cuando el ateo dice “No creo en Jesús”, se está refiriendo precisamente a este Jesús, al realmente existente, al histórico.

Todos sabemos que la principal fuente y evidencia que poseen los Creyentes de la existencia real de Jesús son los evangelios y las epístolas que componen el Nuevo Testamento.

Si descubrimos que entre estos hay fallos, contradicciones, errores, anacronías, falacias,..., por una simple relación de dependencia directa, el Jesús histórico desaparecería.

Desde el primer momento debemos aclarar que con el término “Jesús” nos referimos al personaje histórico, al “Jesús de Nazaret” (no al generalmente denominado “Jesús de Belén”, el que habría nacido en Belén), mientras que con el término “Cristo” nos referimos al “Jesús de la fe”, al “Mesías”, al “Hijo de Dios”…


Primeros Documentos Históricos sobre Jesús de Nazaret.


Los documentos históricos que se refieren a la vida y obra de Jesús pueden dividirse en tres clases: Fuentes Paganas, Fuentes Judías y Fuentes Cristianas.

Analicemos las tres:

I. FUENTES PAGANAS.

A. Tácito
B. Suetonio
C. Plinio el Joven
D. Otros escritores paganos

II. FUENTES JUDÍAS.

A. Filo
B. Josefus
C. Otras fuentes judías

III. FUENTES CRISTIANAS.



miércoles, 16 de mayo de 2018

LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS (y 2)


Son 53.

 1.- Apocalipsis de Elías.

2.- Apocalipsis de Pablo

3.- Apocalipsis de Pedro

4.- Canon de Muratori

5.- Carta de Herodes a Pilatos

6.- Carta de Lentulo a Octavio

7.- Carta de Pilatos a Cesar

8.- Carta de Pilatos a Herodes

9.- Carta de Pilatos a Tiberio

10 .- Correspondencia Apócrifa

11.- El Evangelio Árabe de la Infancia

12.- El Evangelio Armenio de la Infancia

13.- El Evangelio de Ammonio

14.- El Evangelio de Bernabé

15.- El Evangelio de Judas

16.- El Evangelio de la muerte de Pilatos

17.- El Evangelio de la Verdad

18.- El Evangelio de los Egipcios

19.- El Evangelio de María

20.- El Evangelio de María Magdalena

21.- El Evangelio de Nicodemo

22.- El Evangelio de San Pedro

23.- El Evangelio de Santo Tomás

24.- El Evangelio de Taciano

25.- El Evangelio de Valentino

26.- El Evangelio según Felipe

27.- El Evangelio según Jesucristo

28.- El Evangelio según San Lucas

29.- El Evangelio según San Mateo

30.- El Evangelio según Tomas

31.- El Libro de Enoc

32.- El Pastor de Hermas

33.- El Proto-Evangelio de Santiago

34.- Epístola a Diogneto

35.- Epístola a los Corintios

36.- Epístola a los Filipenses

37.- Epístola a los Laodicenses

38.- Epístola de Bernabé

39.- Epístola de Ignacio

40.- Epístola de la Iglesia de Esmirna a la de la Filomelio.

41.- Evangelio de la Natividad de María

42.- Evangelio del Pseudo Mateo

43.- Evangelio de Judas

44.- Evangelios

45.- Fragmentos de Papias

46.- Fragmentos del Evangelio según los Hebreos

47.- Hechos de Pedro y los Doce Apósteles

48.- Historia Árabe de José el Carpintero

49.- Historia Copta de José el Carpintero

50.- La hija de Pedro

51.- Sentencia de Pilatos

52.- Sentencias atribuidas a Jesús por los Padres de la Iglesia

53.-Tradición de Pilatos



martes, 15 de mayo de 2018

LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS (1)


LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS.

Los evangelios apócrifos son todos aquellos textos religiosos centrados en Jesús que fueron descartados por los cristianos de los primeros siglos, y que no se incluyeron en el elenco de los libros de la Biblia considerados por la Iglesia como auténticos e inspirados.

La palabra “apócrifo” deriva del griego y designa algo que está “oculto” o “escondido”.
Al inicio el término fue utilizado para indicar aquellos escritos que revelaban “verdades” de tipo esotérico a “iniciados”.
Sin embargo hoy, el término se usa para indicar en general los escritos sobre la vida de Jesús no aceptados por la Iglesia como inspirados por Dios ni como norma de fe, a diferencia de los Evangelios atribuidos a Mateo, Marcos, Lucas y Juan, y que se compusieron en la segunda mitad del siglo I.

Algunos evangelios apócrifos, como el “Evangelio de los Hebreos”, solo lo conocemos por las noticias de los escritores eclesiásticos.
Otros, como el  “Evangelio de Pedro”, nos han llegado muy fragmentados, apenas algunos trozos de papiro, y no añaden prácticamente nada nuevo a los evangelios canónicos.
Otros, como el “Protoevangelio de Santiago”, el “Pseudo Mateo” o el “Pseudo Tomás”, narran datos de la vida de Jesús, de María o de san José que no aparecen en los evangelios canónicos.  

Por ejemplo, del “Protovangelo de Santiago” conocemos la presencia del buey y la mula en la gruta de la Natividad, o el nombre de los padres de la Virgen, Joaquín y Ana.
A menudo están llenos de detalles fantásticos o piadosos.
Por ejemplo, en ellos se recoge la historia de la vara florida de San José (a la hora de elegir o corresponder la mujer casadera) , o el nombre de los tres reyes magos (Melchor, Gaspar y Baltasar), o los milagros que hacía el Niño Jesús, y fueron objeto de inspiración de leyendas y obras de arte durante la Edad Media.

Un ejemplo de esto es el “Misterio de Elche”, en España (El Misterio de Elche es una representación teatral sobre la Dormición, Asunción y Coronación de la Virgen María, que tiene lugar cada año en agosto en la basílica de Santa María de Elche, de forma ininterrumpida desde la Edad Media y que, en 2001, fue declarada Patrimonio de la Humanidad).

Algunos expertos, atendiendo a su contenido, suelen clasificar los evangelios apócrifos en cuatro grupos:

1.– Evangelios de la infancia: narran el nacimiento de Jesús, o los milagros realizados durante su infancia.

2.– Evangelios de dichos: son colecciones de dichos y enseñanzas de Jesús sin un contexto narrativo. La mayor parte de ellos son gnósticos.

3.– Evangelios de la Pasión y Resurrección: intentan completar los relatos de la Muerte y Resurrección de Jesús.

4.– Diálogos del Resucitado: recogen enseñanzas del Resucitado a alguno de sus discípulos.
Estos últimos son típicos de la literatura gnóstica.

El más importante acontecimiento reciente en el terreno de los escritos apócrifos se produjo con descubrimiento por parte de unos campesinos, en un pueblo egipcio llamado NAG HAMMADI en diciembre de 1945, cerca de mil páginas en papiro: 53 textos divididos en códices, cuya antigüedad se remonta probablemente hacia el siglo IV d.C.

Los escritos contenían traducciones originales del griego al copto, que contienen evangelios apócrifos llamados de Tomás y Felipe, un “Apocalipsis de Pablo”, tratados teológicos y palabras atribuidas a Jesús, de claro contenido gnóstico.

A veces el valor de los apócrifos consiste en reflejar la mentalidad del ambiente en el que se originaron, y sobre todo la voluntad de la gente de llenar los vacíos dejados por la sobria descripción de los evangelios canónicos.
Por ejemplo, el “Evangelio de Pedro”, compuesto hacia mediados del siglo II, ofrece, aunque con detalles extraños, una descripción del momento preciso de la Resurrección de Cristo.
El relato refleja la necesidad que tenía la gente, en particular los cristianos ligados a la figura de Pedro, de imaginar el momento que había cambiado para siempre sus vidas y que constituía el centro de su fe.

domingo, 13 de mayo de 2018

CULTURA RELIGIOSA: JESÚS, EL GALILEO (DE GALILEA)


GALILEA.

PALESTINA EN TIEMPOS DE JESÚS

De oeste a este se pueden distinguir en Palestina tres grandes regiones naturales:
.-la llanura costera;
.- la zona montañosa, que recorre el país de norte a sur a ambos lados del río Jordán,
.- y la depresión del río Jordán, en la que se hallan el mar Muerto y el mar de Galilea (llamado también mar de Genesaret o lago Tiberíades).
El Jordán divide el territorio en dos grandes regiones: la Cisjordania, al oeste del río, y la Transjordania, al este.
En la Cisjordania se encuentran escalonadas, de norte a sur, las regiones de Galilea, Samaría y Judea.
1.1. Galilea 
Es una región montañosa, al norte de Palestina, con una fértil llanura bordeando el mar de Genesaret. En su parte montañosa están las poblaciones de Naín, Nazaret y Caná. La llanura del mar de Genesaret era abundante en cereales, fruta, olivos y vid, así como en pesca y derivados. Allí estaban las ciudades de Cafarnaún, Corozaín y Betsaida.

De Galilea era originario Jesús y en Nazaret vivió hasta el comienzo de su vida pública. De ahí que el lenguaje de Jesús esté plagado de comparaciones agrícolas y pesqueras. También gran parte de sus discípulos eran de esta región. En Cafarnaún Pedro tenía su casa, en ella descansaba el Señor a menudo, después de sus viajes recorriendo todas las aldeas.

Por haberse fusionado la población con extranjeros, no judíos de religión, los galileos no eran bien vistos por los judíos fervientes, que llamaban a la región "Galilea de los gentiles", algo así como "el distrito de los ateos".

1.2. Samaría:

Está situada entre Galilea, al Norte, y Judea, al Sur. Es fértil y con alto nivel urbano. Sus habitantes nunca fueron auténticamente judíos de religión, ya que muchos de ellos descendían de colonos extranjeros.
Así puede entenderse ese diálogo, ante el pozo, entre Jesús y la Samaritana. Diálogo que parece un intento de ligue.

Los samaritanos eran seguidores de la Ley: admitían sólo el Pentateuco, rechazaban el resto de los libros del Antiguo Testamento y no reconocían a Jerusalén como centro religioso. Ellos tienen su templo en el monte Garizín, en Síquén. Entre ellos y los judíos existía un odio mutuo.

Ciudades importantes eran Samaría, Siquén y Cesarea.
¿Recuerdan la parábola de “el buen samaritano”? “Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó…” (Una pregunta: ¿“Bajaba o subía”?, porque Jerusalén está al sur respecto a Jericó. A no ser que sea porque Jericó se encuentra junto al Río Jordán, en la depresión, más bajo respecto al nivel del mar.
La parábola es una puya de Jesús a los sacerdotes y levitas judíos, frente al poco o nada creyente samaritano, más humanitario...


1.3. Judea:

Es la región sur de Palestina, la más extensa y la más despoblada y pobre. La ciudad principal de Judea es Jerusalén. Su importancia es, en primer lugar, religiosa: allí está el único templo judío del mundo, al que todos deben peregrinar. A este motivo hay que añadirle su importancia política, ya que es la sede del sanedrín, cuya competencia se extiende a todos los judíos del mundo. Los dos motivos anteriores producían un tercero: su importancia económica. La gran afluencia de peregrinos la hacía centro de grandes negocios monetarios, de banqueros, recaudadores de impuestos, mercaderes de esclavos y de ganado.

Otras ciudades importantes de Judea son Hebrón, Belén, Emaús, Betania y Jericó (la ciudad residencial de los sacerdotes de Jerusalén).
Jesús, "Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo. Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curaba. Y le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania" (Mt 4,23-25).

Galilea, pues, estaba situada al Norte de Israel o Palestina, era un territorio de paso entre el mar y las áridas regiones del interior.
Jesús era galileo. Y en Galilea había pocos judíos (una exigua minoría). Su población era una amalgama de griegos, caldeos, egipcios, fenicios, gente de paso…

En tiempos de Jesús nada que ver Galilea con el resto de Israel, sobre todo con Jerusalén.

Jesús nunca se encontró a gusto en Jerusalén.

En Galilea Jesús predicaría lo que le diera la gana sin ser molestado, ¿pero en Jerusalén?
Allí estaba el Templo, principal fuente de divisas (como el turismo español, pero por motivos religiosos) y el Sanedrín no podía consentir que un venido de fuera les fastidiara el negocio de ingresos por la venta de animales para el sacrificio, el cambio de moneda,..

De la tolerancia religiosa galilea a la intolerancia fundamentalista de Jerusalén.

Sólo después de la caída de Jerusalén, año 70, los judíos expulsados de Jerusalén y de Judea se refugiaron en Galilea, a la que convirtieron en foco del Renacimiento Judío y del Rabinismo.

De Nazaret (Galilea) a Belén (a 8 kilómetros de Jerusalén) hay una distancia de 162 Kilómetros, en las carreteras actuales y terreno accidentado. (¿Hechos, estos kilómetros, en una burra, una mujer a punto de dar a luz y un viejo como marido?).

Jesús de Nazaret (Galilea), no Jesús de Belén (Judea). Éste es el remiendo posterior “para que pareciera que se habían cumplido las Escrituras”.

viernes, 11 de mayo de 2018

CULTURA RELIGIOSA: LOS EVANGELIOS (y 2)



El 4º Evangelio, el de Juan, es totalmente distinto. Es de corte “gnóstico”.

Pero no conocemos las versiones originales de los evangelios, ni siquiera los autores de los mismos.
El de Mateo lo conocemos en griego pero debió de ser escrito en arameo.

“Evangelio” significa “buena nueva”, “buena noticia”, la “gran noticia”: que el Mesías esperado había llegado ya.

Los evangelios Apócrifos vienen a subsanar las lagunas de los evangelios oficiales, contando hasta los detalles más pequeños, sobre todo de la infancia y de la juventud de Jesús, (que algunos serían verdad y otros inventados porque era lo que la gente quería oír) totalmente ausentes en los canónicos, más teológicos.

Ni siquiera el Padrenuestro ni las Bienaventuranzas aparecen igual en los evangelios. Entre ellos aparecen contradicciones y discrepancias.

¿Cuándo fueron escritos? No hay acuerdo entre los especialistas, pero hay un consenso, entre los años 60 y 90 d.C.

El más antiguo es el de MARCOS, entre los años 60 y 70, está centrado en la pasión de Jesús y en el tema del sufrimiento, seguramente porque esté escrito poco después de que Nerón, en el año 64, acusara a los cristianos de haber incendiado Roma y tras el martirio de Pedro y Pablo. Su finalidad es preparar a los entonces cristianos perseguidos, para la segunda venida gloriosa del Mesías.

Se dijo que Marcos había sido el intérprete y secretario de Pedro, pero se ha descartado esa hipótesis porque no conoce bien Palestina y los alrededores de Jerusalén, algo insólito si hubiera convivido con Pedro.
Pudo ser un cristiano anónimo, de origen pagano y que hubiera vivido en Roma o Alejandría.

¿Existió un evangelio de Marcos, secreto, en clave homosexual o erótica, luego censurado (Lázaro resucitado acostándose con Jesús) antes que el Marcos canónico?
Incluso llegaría a haber tres versiones del evangelio de Marcos: el secreto, el canónico y el erótico.

La Iglesia, una vez proclamados los 4 evangelios canónicos, censuró y destruyó los apócrifos, convirtiéndolos en heréticos y que debían ser quemados (lo que ocurrió)

LUCAS debió ser médico, pues se muestra competente con los temas de la salud y debió ser muy sensible pues es el que resalta los rasgos más humanos de Jesús. No derivaba directamente de los apóstoles, judíos, preocupados por conciliar el judaísmo antiguo con la nueva doctrina. Incluso se dudaba si obligar o no a circuncidarse a los paganos que querían entrar a formar parte de la nueva secta.
Jesús, para Lucas, no es presentado como un judío preocupado por revisar el judaísmo, sino como un personaje nuevo.
Temas ausentes en los otros evangelios, como su libertad con las mujeres, la prostituta que le lava y unge los pies con un frasco de alabastro, y cómo la defiende.

Cuenta que había mujeres en la comitiva de Jesús, y que lo seguían, entre ellas cita a la Magdalena, de la que había echado de su cuerpo siete demonios. O la parábola del samaritano. O la necesidad de despojarse de las riquezas y de lo superfluo para seguir a Jesús.

Tanto Lucas como Mateos se sirvieron, para escribir sus evangelios, de la llamada Fuente Q o Evangelio Q (una especie de colección de más de doscientas frases atribuidas a Jesús) y que debió desaparecer tras la escritura de estos dos evangelios.
“Q” de “Quelle” = “fuente”, en alemán, comenzó a escribirse en arameo y se acabó escribiendo en griego, en que están los de Lucas y Mateos.

El de MATEOS, el recaudador de impuestos, (¿fue apóstol?) escrito en el año 80, después del de Marcos y que bebe tanto en éste como en la Fuente Q. Dirigido a un público de ambiente judeocristiano, porque empezaban a disminuir, al tiempo que aumentaba la venida de paganos.
La nueva doctrina, para él, es el perfeccionamiento de la ley de Moisés y de los profetas, resumida en los dos mandamientos fundamentales: el amor a Dios y el amor al prójimo.

Relación entre los tres evangelios sinópticos: Hay muchos pasajes comunes entre sí y otros propios de cada evangelio.

El Evangelio de JUAN, es el último, en los años 90, falsamente atribuido al “discípulo amado” (aunque Cesar Vidal afirma que sí), el único de los 12 que se sabe que no estuviera casado, que no se sabe quién es el autor y que es distinto a los sinópticos. “En el principio era la Palabra”. También se lo llama el “evangelio espiritual” y es el menos histórico de todos. Influencias de la secta de los gnósticos.
Pudo ser escrito por el mismo que escribió el Apocalipsis.

En todos ellos hay un substrato de la tradición oral, que iría pasando de padres a hijos, antes de ser puesta por escrito.
Pero es imposible verificar los hechos y dichos atribuidos a Jesús.

Ya hemos dicho que ni son biografías ni textos históricos, sino textos literarios que reflejan la fe de los primeros cristianos.

Igualmente nada de histórico tienen los otros textos del Nuevo Testamento, cuya función es reflejar la fe misionera de los primeros discípulos y las polémicas que empezaban a surgir entre las primeras comunidades cristianas al tener que presentar su nueva fe a los nuevos pueblos fuera de Israel y del judaísmo.

jueves, 10 de mayo de 2018

CULTURA RELIGIOSA: LOS EVANGELIOS (1) Y ARGUMENTOS


LOS EVANGELIOS.


Ni de fuentes romanas ni de fuentes judías procede todo lo que la Iglesia cuenta sobre Jesús, del que saldría el Cristianismo, sino de los 27 escritos que conforman el Nuevo Testamento, escritos después del nacimiento de Jesús y que, unidos al Antiguo Testamento, escritos antes del nacimiento de Jesús y que pertenecen a la religión judía, da lugar a la Biblia.

Estos 27 textos son los siguientes:
.- Los cuatro Evangelios Canónicos u Oficiales, así estipulado por la Iglesia (los de Marco, Mateo, Lucas y Juan, ordenados cronológicamente) pero que, en realidad, se desconoce quiénes los escribieron.
.- 13 Cartas de San Pablo
.- 8 Cartas (UNA dirigida a los hebreos, UNA atribuida erróneamente al Apóstol Santiago, DOS atribuidas a Pedro (también sin fundamento, pues el autor parece no conocer a Jesús), TRES atribuidas al apóstol San Juan (pero que tampoco fueron escritas por él) y UNA atribuida a San Judas Tadeo (pero que también se desconoce su autor)
.- Los Hechos de los Apóstoles, de Lucas (el mismo del tercer evangelio)
.- El Apocalipsis, atribuido al apóstol San Juan, (pero cuyo autor desconocemos), pero que podría ser el mismo que el del cuarto evangelio.
                                   
Estos 27 textos son los únicos reconocidos por la Iglesia como “fidedignos” o “canónicos”

Porque, si esos son los “canónicos” quiere decir que había otros (más de 100) no “canónicos”, ni “fidedignos”, “ni inspirados”, por parecer menos “fiables” que los otros. Son los llamados “evangelios apócrifos” (no necesariamente falsos), algunos de ellos aparecen citados por los primeros Padres de la Iglesia, que muchos de ellos se encuentran desaparecidos o se conservan sólo fragmentos, pero que en ellos se recogen las tradiciones orales de las primeras comunidades cristianas.

Si había más de 100 evangelios ¿por qué sólo esos 4 son los considerados “auténticos” e “inspirados”?
Parece que algunos de los milagros que cuentan los apócrifos eran poco serios o fantasiosos.
Pero hubo otros motivos.

1.- San Ireneo, año 205. Argumentos de por qué son cuatro (entre 60): “porque el mundo tiene 4 regiones… luego tiene que haber 4 evangelios”.

2.- Como existen 4 puntos cardinales…cuatro son los aires o vientos, y como el “Evangelio es el soplo del viento divino…”debe haber 4 evangelios.

3.- Como el Verbo reina sobre los querubines y éstos tienen 4 formas, por eso…debeN ser 4 los evangelios.

La decisión fue tomada en el Concilio de Nicea, año 325, debido a un milagro que consistió en que, puestos todos los evangelios en el suelo, sólo 4, los inspirados, se colocaron solitos en el altar, tras haber ido volando hasta allí o, según otros, llevados por un pajarito.

Según otra versión fue, al revés. Estaban todos sobre el altar y los apócrifos fueron cayéndose todos al suelo quedando sólo los 4, los “auténticos”

La tercera versión dice que el Espíritu Santo entró en el Concilio de Nicea, en forma de paloma, a través de una ventana (y sin que se rompiera el cristal). Y, estando reunidos todos los obispos, la paloma se fue colocando sobre el hombro de cada obispo y le decía en voz baja al oído cuáles eran los 4 evangelios inspirados, y resultaron ser los de Marco, Mateo, Lucas y Juan.

Por haber sido considerados por la Iglesia como “canónicos” gozaron durante siglos de una credibilidad absoluta, sobre todo los 4 evangelios, que eran considerados documentos históricos, como auténticas biografías.

Sólo desde el XVIII empezaron a ser considerados como “textos literarios” que no pretendían contarnos la vida de Jesús y lo que hizo, sino lo que pensaban y creían las primeras comunidades cristianas.

De los 4, los 3 primeros han sido llamados “sinópticos” (del griego “syn-orao” = “ver conjuntamente”), porque, colocándolos en columnas paralelas, se pueden seguir en los tres una misma narración con una estructura muy parecida.
Aunque, en realidad, a la hora de contar un hecho o referir un mismo discurso, divergen entre ellos (por ejemplo, a la hora de describir el proceso, la muerte y la resurrección de Jesús.
Y es que, cada evangelio tiene en cuenta a quienes iban dirigidos, adaptando los acontecimientos (no que, voluntaria y maliciosamente, los falsearan)
Porque no son iguales una comunidad cristiana judía (con los fariseos pinchándoles) que otras no judías. De ahí lo mal que ponen a los fariseos (cuando Jesús, seguramente, en una etapa de su vida fuera fariseo, aunque no era igual interpretar los textos “literalmente” que “con otra perspectiva universalista”)

Los fariseos no estuvieron implicados en la muerte de Jesús, y muchas veces lo invitaron a comer. Pero es después, cuando los fariseos entablan la lucha contra los cristianos cuando se desata la animosidad cristiana contra los fariseos.

Los primeros cristianos les achacarán a los fariseos que ya en vida de Jesús eran sus enemigos, cuando sólo lo eran contra la secta de los cristianos.

Los evangelistas se consideran narradores de la vida de Jesús, no es que se lo estén inventando, algo de verdad debía de haber.

Pero todos pasan por alto, de la vida de Jesús, desde su pérdida en el tempo hasta el comienzo de su vida pública.

miércoles, 9 de mayo de 2018

CULTURA RELIGIOSA: EL NUEVO TESTAMENTO (y 2)


EL NUEVO TESTAMENTO 

Pilatos era un caballero romano que, en su función de procurador, sólo tenía autoridad sobre unos auxiliares que no eran ni romanos ni originarios de Italia.

En los países conquistados, los romanos preservaban las instituciones de dichos pueblos en la mayor medida posible.
Por eso el Sanedrín –tribunal supremo de los antiguos judíos, en Jerusalén, compuesto por sacerdotes, ancianos y escribas- podía operar como Consejo Nacional y podía juzgar a Jesús, pero no podía condenar a nadie a la pena de muerte.

La ley hebraica era tan complicada y las reacciones del pueblo a veces tan incomprensibles para los romanos, que la justicia romana evitaba mezclarse en sus asuntos y máxime debido al hecho de la gran tolerancia romana en lo concerniente a temas tocantes a la religión.

La religión judía estaba bajo la protección romana.

A Roma, que, poco a poco, fue siendo, de tan tolerante, agnóstica, fue dejando de creer en sus dioses mitológicos, y como cada pueblo conquistado tenía sus propios dioses, llegó un momento en que a los romanos ya les daba igual 8 que 80 dioses (¿qué era el “panteón”?)

“En Roma –llegaba a decirse que – era más fácil encontrar a un dios que a un hombre”
La presencia de tantos dioses, el hartazgo de tantos dioses, llevó a no creer en ninguno.

La Ética, sin embargo,  sobre todo la del estoicismo y la del epicureísmo, fue orillando a la religión en el mundo romano, pero en Palestina la religión judía ejercía una gran fascinación en muchos romanos, a quienes esta religión se les había sido prohibida en Roma, sobre todo porque evitaba el caos del politeísmo, por la simplicidad del monoteísmo que, en una sola deidad, YAHVÉ, lo concentraba TODO, el poder, la sabiduría, la justicia, las mercedes o favores,...

En Jerusalén los judíos no sacrificaban al César y al pueblo romano sino que sacrificaban para ellos mismos, para lo suyo.

Y en consideración a los sentimientos religiosos judíos, la moneda acuñada por los procuradores para Judea no llevaba la efigie del emperador.
Incluso los estandartes, como llevaban retratos, debían permanecer fuera de la Ciudad Santa.

Todo debió de comenzar así.

Las numerosas guerras civiles, que eran el azote del reino de Judea tras la revuelta de los Macabeos contra los Seleúcidas, fueron el pretexto para que Roma interviniera y convirtiera el reino en su protectorado.

El 37 a. C. Roma autorizaba la sucesión al trono de Herodes, un edomita y, a la vez, un valiente general y un diplomático capaz.
Conquistó Samaria y los puertos filisteos. Resistió las intrigas de Cleopatra, reconstruyó Samaria (Sebaste), construyó teatros griegos, anfiteatros romanos, baños, incluso quinquenarios, donde los atletas desnudos mostraban sus habilidades (lo que causaba gran repulsión entre los judíos).
Construyó en Jerusalén un nuevo templo magnífico y persuadió a Agripa, general romano, yerno y ministro preferido de Augusto, para que visitase Jerusalén y participase en la solemne inauguración del templo.

Agripa no sólo aceptó la invitación sino que sacrificó cien bueyes a Yahvé, lo que provocó grandes simpatías entre el pueblo.

Herodes dispensaría del servicio militar a los judíos y éstos recibirían un permiso especial para la celebración del “sábado”.

A su muerte (año 4 a. C.) Augusto tenía que elegir un sucesor entre sus tres hijos.
Pero como Judea se había hecho rica y fuerte, y por tanto un peligro potencial para Roma, intentó dividirla en tres reinos pero surgieron agitaciones, atacando, incluso a una legión romana, lo que provocó la represión y la crucifixión de 2.000 habitantes.

Al final la división fue en dos: Judea (para Arquelao) y Galilea (para Herodes Antipas).
Como Arquelao fue destronado a petición del pueblo, Judea se convertiría en una provincia romana, con su propio procurador.

A Herodes Antipas (Galilea) fue al que Jesús insultó llamándolo “ese zorro” y reinó hasta el año 39 d.C. y, tras su muerte, Galilea fue unida a la provincia de Judea.

Herodes Antipas estaba de visita en Jerusalén cuando se desarrollaba el proceso contra Jesús, un proceso sin importancia, como otros cientos de procesos contra alborotadores y criminales, condenados a muerte, muerte de Cruz, en Jerusalén, siempre en el Gólgota y, a menudo, más de uno a la vez y estaban tan acostumbrados a ver a los crucificados que tan sólo hubo unos cuantos como testigos para quienes era la muerte de un ser querido o amigo pero no que fuera el que perturbara la “pax romana”, reina y señora del interior de las fronteras del imperio.

Como he escrito en otros lugares a los romanos no les preocupaba para nada las ideas religiosas de Jesús (eso quedaba para el Sanedrín) por eso éste fue con el cuento de que Jesús había dicho que iba a “ser rey” y eso suponía ser un peligro para la estabilidad política del imperio.

Los judíos lo habrían lapidado, nunca crucificado.

martes, 8 de mayo de 2018

CULTURA RELIGIOSA: EL NUEVO TESTAMENTO (1)


EL NUEVO TESTAMENTO


El Nuevo Testamento estuvo escrito originalmente en griego antiguo, que era la lengua franca del mundo alrededor de Palestina desde, por lo menos, tres siglos antes de Nuestra Era.
Pero jamás se ha encontrado ninguno de esos manuscritos.

Es más.

Los más antiguos de algunos de los 28 libros datan (nada más y nada menos) que del siglo III d. C.
(Por supuesto que tampoco existen manuscritos de los libros del Antiguo Testamento que sean anteriores al siglo I a. C.)

Y es que, en el año 303 (siglo IV), el emperador Diocleciano mandó destruir todos los manuscritos sobre el cristianismo en todo el imperio pero ¿por qué no aparece en las obras de Flavio Josefo, autor de dos grandes obras: “Historia antigua de los judíos” e “Historia de la guerra de los judíos contra los romanos y de la ruina de Jerusalén”, escritas entre el 37-99 d. C., no muy lejanas de la vida pública y muerte de Jesús?

Ni en las obras de otros historiadores del mismo período, que tratan de la historia de Palestina antes y durante la vida de Jesús se menciona al Cristo y los acontecimientos de su vida, mientras que lo que sí sabemos es del progreso de la Iglesia en la primera fase de su existencia, de su rápida propagación, de su entusiasmo, de su energía, de su vitalidad, de su fuerza de resistencia, de sus infortunios, de las persecuciones de que fue víctima, de los martirios, de sus discordias internas y de su herejías, de hechos a menudo tan asombrosos que…?.

Todo esto se basa en un libro, “Historia eclesiástica”, escrito entre 315 y 335 d.C., por Eusebio (265-340 d.C.), Obispo de Cesarea, en Palestina.
O sea, 300 años después de la existencia de Jesús y nada en la historia más cercana a su muerte.

La obra de Eusebio de Cesarea abarca tres siglos, y muchos países y regiones y nada dice de las figuras dirigentes, que desaparecieron como por arte de magia 15 años después de la muerte de Jesús.

Actualmente deben de existir más de 4.500 manuscritos del Nuevo Testamento y que son, sin duda, copias de textos originales pero, como ocurre con todas las copias hechas a mano, no hay ninguna exactamente igual a la otra.

Ha podido comprobarse que hay entre doscientas y doscientas cincuenta mil variantes.

Debió de haber copistas que, partiendo de una copia poco legible, redactaron algunas frases de su propia cosecha o hicieron anotaciones marginales en los manuscritos, las cuales fueron interpoladas en los textos por copistas posteriores.

Incluso debió de haber copistas que cambiaban un texto que no les resultaba bastante comprensible, según su modo de ver y entender.

De estos manuscritos antiguos los hay de dos tipos:

1.- Los UNCIALES, que datan del siglo V al X, cuyas letras están todas en mayúsculas, una letra, en general, un poco más redonda y sin que haya puntuación ni espacio entre las palabras.

2.- Los CURSIVOS, cuya escritura se parece más a la nuestra escrita a mano, con espacio entre las palabras, pero datan, tan sólo, del año 1.000 aproximadamente.

Hay pocos manuscritos completos y, de los que están más o menos completos, sólo hay seis cuya datación oscila entre el 500 y 1.000 d. C.

Y, siempre hay que tener en cuenta que estos manuscritos antiguos ya son copias de las copias de las copias…de los originales y que, sobre todo en la escritura Uncial, las posibilidades de una falsa interpretación han sido grandes, pues al copiar un texto Uncial ya en Cursiva la última letra de una palabra puede considerarse perfectamente como la letra inicial de la palabra siguiente.

Sin embargo, los estudiosos, tras un duro trabajo y durante siglos, han llegado a un texto que es casi universalmente aceptado, pero que en nada se parece a otros textos más cercanos y contemporáneos a la vida de Jesús y sus discípulos.

Por ejemplo. Flavo Josefo habla sobre Pilatos y da sobre él muchos detalles, pero nada sobre su papel en el proceso contra Jesús, lo que es raro si ello hubiera sido muy importante.

lunes, 7 de mayo de 2018

LA MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ PODRÍA SER UN MITO.(Y 2)




La marca de los clavos

¿Por qué entonces hablamos siempre de los "clavos de Cristo"?

¿Y por qué tres y no cuatro?

Como de costumbre, es el  Evangelio de Juan, el más tardío y el que más diferencias esconde, el que genera esta confusión que llega hasta nuestros días. Aunque, al igual que el resto de evangelistas, Juan no explica en ningún momento que Jesucristo fuera clavado en la cruz, sí hace referencia a este hecho en la famosa escena de la incredulidad de Santo Tomás, cuando éste asegura: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado no lo creeré”.
Ocho días más tarde aparece Jesucristo y le pide a Tomás que vea sus heridas y deje de ser incrédulo. (Juan 20:24-29).

Es esta la única referencia de los evangelios canónicos al modo en que Cristo fue crucificado, y se realiza 'a posteriori' a través de un apóstol, Tomás, del que más allá del nombre no cuentan absolutamente nada el resto de evangelistas.
Para encontrar más información sobre los clavos de Cristo hay que recurrir a evangelios apócrifos.

En mis tiempos jóvenes el problema a resolver era que los clavos no podían estar atravesando las palmas de las manos porque, debido al cuerpo del crucificado, se habría desgarrado y haber caído al suelo el cuerpo, por lo que los clavos debieron estar atravesando la muñeca.
E, igualmente, que en vez de UN clavo para los dos pies, debió ser un clavo para cada pie por lo que “los clavos de Cristo” debieron ser cuatro y no tres.

Sólo después empezó esta reflexión la de que “ser crucificado” no significaba “ser clavado o enclavado” en la cruz.

Como tampoco que llevase la cruz a cuestas hasta el Gólgota sino sólo el palo pequeño o transversal, llevado por el condenado a muerte de cruz sobre el cuello y sobre el que sería atado y ascendido a la cruz.

Lo de lanza de Longinos en el costado, para acabar de matar, o rematar, al crucificado, siempre era en el lado izquierdo, sobre el corazón, y no sobre el lado derecho.

La tradición cristiana asume que los criminales eran clavados en la cruz, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos eran colgados usando cuerdas.

El Evangelio de San Pedro, un texto hallado en Egipto en el siglo XIX y que, según la mayor parte de los investigadores, data de la primera mitad del siglo II (y es posterior, por tanto, a los evangelios canónicos), sí cuenta que los clavos fueron retirados de las manos de Cristo después de su muerte.

La cruz se convierte en un símbolo mucho después, pues en los albores del cristianismo no tuvo ninguna importancia, y fue ganando espacio a medida que iba expandiéndose la religión.

Hasta aquí lo que cuentan los textos religiosos pero ¿qué evidencias históricas respaldan su relato?

La crucifixión fue un “método de ejecución” ampliamente usado en el imperio Romano pero ya era practicado en las culturas vecinas del Mediterráneo, y que servía para humillar públicamente a los esclavos y a los criminales de más baja escala social, así como para castigar a los enemigos del Estado.

Esta última es la razón por la que, según los evangelios, los romanos condenaron a Jesús como “Rey de los Judíos”, lo que suponía un desafío a la  “supremacía imperial romana” (Mateo 27:37, Marco 15:26, Lucas 23:38, Juan 19:19-22).

Sólo existe una evidencia antropológica de este tipo de crucifixión, hallada en la tumba del siglo I d.C.

Gracias a los documentos históricos existentes sabemos que la crucifixión se podía llevar a cabo de muchas formas.
La tradición cristiana asume que los criminales eran clavados en un madero con forma de cruz –el debate se centra, únicamente, en si los clavos se situaban en la palma de la mano o en la muñeca, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos los criminales eran colgados usando  cuerdas, y no siempre el instrumento de tortura tenía la forma que imaginamos hoy en día.

Es probable que las primeras cruces consistieran sólo en un palo o estaca vertical, a la que se ataba al reo hasta que moría muerto de hambre o ahogado/asfixiado (lo más habitual).
Después el método se sofisticó, añadiendo un travesaño de madera a la parte superior, formando un instrumento de tortura en forma de T. Otras formas comunes eran las cruces en forma de X (la Cruz de San Andrés) o en forma de Y.

El historiador judío-romano Flavio Josefo, responsable de la alusión directa más antigua a Jesús, procedente de fuentes no cristianas (en torno a los años 92 y 94 de nuestra era), asegura que, durante la primera gran revuelta judía (70 d. C.) los romanos “fuera de si – de ira y odio – se divertían clavando a sus prisioneros en diferentes posturas”.
Este hecho, aunque bastante posterior a la muerte de Jesús, parece indicar que, en efecto, en esta época los romanos se molestaban en clavar a la cruz a algunos criminales por causas o motivos de “tipo político”.

La práctica del  enclavamiento, sin embargo, goza de muy pocos vestigios arqueológicos (algo habitual en todo lo que respecta al Jesús histórico).
Sólo existe una evidencia antropológica de este tipo de crucifixión, la anteriormente expuesta, la hallada en una tumba datada en el siglo I d. C. El cuerpo de  Jehohanan, que así se llamaba el difunto, conservaba un clavo oxidado en el talón del pie derecho con el que, se cree, se debieron clavar a la cruz ambos pies. Pero no existen evidencias, por el contrario, de que se le hubieran clavado los brazos o las manos.

En esta época los cristianos nunca representaban a Jesucristo en la cruz, una práctica que no se extendió hasta bien entrado el siglo IV, cuando empieza a aparecer la  “imagen icónica” de Jesús que ha llegado hasta nuestros días.

Las primeras representaciones de Jesús de raigambre cristiana, no obstante, datan de los siglos II y III. Se trata de un par de gemas en las que, claramente, se ve cómo las manos de Jesucristo cuelgan de la cruz, como si estuvieran atadas.
 Son la 'gema mágica' del museo Británico (siglos II o III) y la gema de Constanza (siglo IV), también presente en el museo Británico.
En ella, además de Jesús aparecen los 12 apóstoles.

¿Quiere decir esto que los clavos de Jesucristo nunca existieron?

No, pero tampoco tenemos información para pensar lo contrario.
“Dado que la evidencia de la antigüedad no proporciona una respuesta clara sobre si Jesús fue clavado o atado a la cruz, es la tradición la que dicta esta  “representación común”.

Fue ya en el año 337 cuando el Emperador Constantino prohibió la crucifixión como método de ejecución en el Imperio Romano, pero no por razones éticas, sino por respeto a Jesucristo.
Para entonces el relato mítico ya se había formado y la leyenda y la historia no han dejado de confundirse desde entonces.

domingo, 6 de mayo de 2018

LA MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ PODRÍA SER UN MITO (1)




¿Murió Jesucristo como creemos, crucificado?

Esta es la verdadera historia de la crucifixión

Aunque la cruz es hoy uno de los símbolos claves del cristianismo, pero existen pocos testimonios, históricos y evangélicos, sobre cómo fue ajusticiado en realidad Jesús

Todos sabemos que el Viernes Santo es una de las principales celebraciones del cristianismo, en la que se conmemora la pasión y muerte de Jesús de Nazaret, clavado en una cruz.

Pero ¿qué cuentan en realidad los Evangelios?
¿Murió Jesús de Nazaret (no me gusta llamarlo “Cristo”, por ser éste un término que hace referencia a la fe y no a la historia)  tal como nos han enseñado?

La cruz es uno de los símbolos claves del cristianismo, no en vano, es uno de los aspectos de la vida de Jesús en el que coinciden los – a menudo contradictorios– evangelio denominados “canónicos”. 
Aunque Mateo, Marco, Lucas y Juan narran su propia versión de los hechos, todos señalan que Jesús murió tal como nos explicaron en clase de religión (faltaría más). Pero apenas aportan detalles sobre la forma en que se ejecutó la pena:

“Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron”. (Mateo 27:35).
“Después lo crucificaron. Los soldados se repartieron sus vestiduras, sorteándolas para ver qué le tocaba a cada uno”. (Marcos 15:25).
“Cuando llegaron al lugar llamado “del Cráneo”, lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda”. (Lucas 23:33).
“Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio”. (Juan 19:18).

Como se puede observar, a diferencia de lo que solemos dar por hecho, ninguno de los textos menciona que Jesús fuera “clavado” (con clavos) en la cruz, lo que no es idéntico a “crucificado” (en la cruz)

jueves, 3 de mayo de 2018

EN DEFENSA DE EVA.

EN DEFENSA DE EVA

(Por José A. Benítez)

(Permitidme la jocosa adaptación de este texto, del autor arriba mencionado).

Si Eva no había probado del árbol del bien y el mal, ¿Cómo iba a saber que desobedecer era malo?
Es evidente que Dios le puso una trampa a Eva.

Y no sólo eso.

La trajo a este mundo con la intención de culpar a la mujer de todo.

Fíjense cómo Dios, que hizo todo el universo de la nada, sin embargo necesitó una costilla para hacer a Eva (algunos dicen que Eva era gordita).

Y todo para que dependiera de su materia prima, y lo obedeciera.

Cuando Dios le dice a Eva que aumentaría sus dolores de “parto” (¿a qué le sonaría esa palabra a Eva?) Dios tenía toda la intención de maltratar psicológicamente (y fisiológicamente) a alguien que no tenía la más mínima idea de lo que estaba hablándose.

¿Se imagina usted que su médico le dijera  que, de ahora en adelante, usted tendrá fuertes dolores en el “capotumerioso pendicolato”?
Ya estaría preparándose (suponiendo que Ud. supiese qué  era el “dolor”) para atiborrarse y hacerse adicto a somníferos y a otras drogas.

Seguimos con el caso de Eva.

Ella no estaba presente cuando Dios le advirtió a Adán sobre el árbol del bien y el mal.
Luego puso a la serpiente (con cabeza de mujer y que hablaba) a tentar a la que no sabía nada…
Todavía si hubiese tentado a Adán, quien sí lo sabía….quizá él sí hubiese cumplido la orden divina, y sin saber, aún, qué era malo o bueno, porque sólo comer del árbol le hubiese dado esa capacidad.

Si Eva (y/o Adán) hubiese(n) rechazado la oferta de la serpiente, esto daría al traste con el “plan previsto” de Dios (recuerden que Dios estuvo desde la eternidad, desde el tiempo infinito, hasta hace 10.000 años (es lo que se creía desde hace varios siglos) haciendo nada; y se le ocurrió esta idea del universo y, luego, del hombre.

Dos humanos que no se excitan, ni se ponen decadentes, que quizás tarden años o siglos en aprender “algo” de los animales (La posición de “perrito” (porque la del “misionero” no creo que la practiquen los animales), debe ser más aburrido que la eterna obscuridad.

Así Dios se ingenió poner el mal en el jardín y la trampa para que picara Eva y, así, culpar a la mujer de todas las consecuencias.

Nótese cómo Adán, luego de probar del fruto, le dice a Dios:

(Génesis 3:12 : “La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”.

¿Qué forma de hablarle a Dios es esa?, digo, hay personas que darían su alma y su cuerpo por tener a su lado una compañía femenina, y este cobarde, a las primeras de cambio, se queja de su compañera y la denuncia, cuando el bueno de su Creador le había buscado la compañía porque  Adán, entre todos los animales, no la había conseguido?

¡Malagradecido, Adán¡

La Biblia dice:

(Génesis 2:19: “Y Yahvé Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera”.

(Génesis 2:20: “El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, mas para el hombre no encontró una ayuda adecuada”.

Déjenme salirme un poco del tema y pregúntense qué quiere decir “no encontró una ayuda adecuada” (¿Para ayudarlo en qué?)
“un perro o un gato o animales para la labranza hubiesen sido suficiente, pero creo que la Biblia se refiere a “compañía sexual”: léanlo otra vez.

(¡Orígenes del bestialismo!)

¿Qué ayuda necesitaba Adán, que ningún animal (y él los conoció a todos), era idóneo, y una mujer sí? ...

Además que esto pone a la mujer al mismo nivel que los animales.

Esta excusa de Adán (“La mujer que me diste...”) se parece a cuando una dama acusa a otra de haberle “quitado” el marido o el novio, relevando de culpa al hombre.

Adán tuvo la oportunidad de rechazar la oferta de Eva, Dios hubiese sacado (o eliminado) a Eva del Edén y hubiese hecho a otra mujer de otra costilla (a fin de cuentas Adán ya estaba asimétrico, con la remoción de la primera.)


En conclusión. Eva cayó en la trampa, fue sometida a maltrato psicológico, a desarrollar complejo de inferioridad, comparada con animales, a enfrentar un futuro fratricidio de seres queridos, a ser el resultado de la búsqueda de compañía para un hombre  y de ser castigada por buscar sabiduría.

Moraleja:

“Varón que esto lees: “una mujer con cerebro no sirve”, no es una “ayuda”, es tu “contrincante”. 

jueves, 19 de abril de 2018

CULTURA RELIGIOSA: ADÁN, EVA Y LILITH ( y 12) EN DEFENSA DE EVA.




EN DEFENSA DE EVA.   

Uso, siempre, la Biblia de Nácar y Colunga, de la B.A.C. (Biblioteca de Autores Cristianos) porque es la editorial en la que está editada la gran obra de mi antiguo y ya difunto Profesor de Historia de la Filosofía, el P. Guillermo Fraile, y a la que siempre que quiero matizar o llegar a algún detalle de algún filósofo allí lo encuentro.

En las páginas 4-5, en los versículos 15-17, del capítulo 2, dice: “Tomó, pues, Yahvé Dios, al hombre (Adán, Eva aún no existía) y le puso en el Jardín del Edén para que lo cultivase y guardase, y LE dio este mandato: “de todos los árboles del Paraíso PUEDES comer, pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas, porque el día que de él COMIERES, ciertamente morirás (castigo por si desobedeciera). Y se dijo Yahvé Dios: “no es bueno que el hombre esté sólo, voy a hacerle una ayuda proporcionada a él”.

Ya en los versículos 21 y ss. es cuando aparece lo de la costilla, Eva,…y el “hombre exclamó: ésta se llamará “varona” porque del varón ha sido tomada”

En el capítulo 3 es cuando aparece la serpiente, que le habla a Eva: ¿“Con que os ha mandado Dios que no comáis de los árboles todos del paraíso? Y respondió la mujer a la serpiente: “del fruto de los árboles del paraíso comemos, pero del fruto del que está en medio del paraíso NOS ha dicho Dios: “no comáis de él, ni lo toquéis siquiera, no vayáis a morir”. Y dijo la serpiente a la mujer: “No, no moriréis; es que sabe Dios que el día que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal”…

Eva, la segunda Eva, la de la costilla, no estaba presente cuando Yahvé advirtió a Adán sobre el árbol del bien y del mal y la prohibición de comer.
Cuando la serpiente le habla para tentarla, ella dice “NOS ha dicho Dios…”
Y no es verdad, sólo se lo dijo a Adán y mucho antes de que ella existiera.
Dios no pudo decirle nada.
¿Se lo comentó y se lo advirtió Adán?
¿Se lo repitió Yahvé a ambos, después?

De todo ello nada dice la biblia,

Si el advertido era Adán era él el que tenía que habérselo recriminado a su mujer y no probar la manzana ya que él sí que sabía lo de la prohibición.

Después de haberle presentado Yahvé a Adán todos los animales creados para que fuera poniéndole nombre a todos, dice en el versículo 21: “pero entre todos ellos no había para el hombre ayuda semejante a él”.

¿Ayuda? ¿Qué tipo de ayuda? Porque si era para que “cultivase y guardase el Jardín del Edén” un mulo, un buey,…o un perro, un gato, una gallina…serían suficiente.

Es que seguramente Adán vería copular al perro y la perra, al gato y la gata, al buey y la mula,… pero ¿y él? Él no podía copular. ¿Por eso es por lo que forma a Eva, como “compañía sexual”, para que copule con ella?, Es por lo que la mujer queda rebajada a nivel de hembra animal.

Porque, imaginaos que Adán rechaza el ofrecimiento de Eva, la manzana, entonces Dios la habría echado a ella del Paraíso e, igual que de una costilla había sacado a Eva, tomando una costilla del otro lado Dios habría sacado otra mujer.
Pero ¿y si no sabía lo de la prohibición? Entonces no habría desobedecido.
El que lo sabía era Adán, ¿por qué comió él la manzana? Dios, obrando en consecuencia, debería haberlo expulsado a él, no a Eva.

Quizá la primera gran discusión, con sus graves consecuencias, fue la postura sexual a emplear.

Adán veía cómo los animales copulaban en la posición hoy denominada “del perrito”, en la que el macho se muestra activo y la hembra pasiva.
Quizá Adán también quisiera forzar a Eva a practicar esa postura.

Pero ahora tenemos que recurrir a la otra versión de la creación del “hombre” (genérico) “varón y mujer los creó”, de la misma manera y al mismo tiempo.
Y entonces Eva podría haberse negado a la “postura del perrito” al no considerarse inferior a él.

Entonces Adán se habría quejado a Dios de que su mujer…. Y entonces Dios la expulsó del Paraíso y ensayó la segunda formación de la mujer, de la costilla del varón, así quedaba patente la inferioridad de origen de la mujer respecto al varón. Éste proviene de Dios y ella proviene de una costilla del varón.

La Primera mujer, la Eva expulsada del Paraíso por no querer mostrarse inferior al varón, porque estaban a la misma altura, es la famosa Lilith, Eva la mala, la endemoniada, la lasciva, la pecadora,…

EVA, CASTIGADA POR BUSCAR SABIDURÍA Y POR QUERER SABER, SIN TENER QUE PREGUNTAR A DIOS, QUÉ ERA EL BIÉN Y QUÉ EL MAL.
ADÁN, CASTIGADO, TAMBIÉN, POR ACEPTAR LA OFERTA DE LA MUJER Y ASÍ PODER, TAMBIÉN SABER.

PERO ¿Y SI NINGUNO DE LOS DOS HUBIERA COMIDO DE LA MANZANA?
¿SIEMBRE CON MENTALIDAD INFANTIL?

Además. Las hembras, cuando paren, no muestran dolor, y eso lo contemplarían ambos en el Edén.
Cuando Dios le dice “y parirás con dolor…” Eva no podría entender nada. ¿Qué era “dolor” al parir, sino no sabía qué era el dolor sin haber parido?,

Desde el producto, la Manzana, hasta su destinatario final, Adán, están los dos intermediarios, malos, la serpiente y Eva, con todas las consecuencias, en este caso graves consecuencias, ajenas al encarecimiento del producto.

¿O a ver si Dios formó a la mujer para convertirla, desde el primer momento, como la causante de todos los males que ocurrieran en la tierra?, lo que sería mala intención por parte de Dios.
De hecho, ya el hecho de sacarla de una costilla del varón ya es considerarla inferior al varón, como una parte de un todo es inferior a ese todo.